Esta Eva nos conecta con nuestra intuición ya desarrollada después de haber atravesado arduos retos. Nos recuerda que tenemos un camino ya trazado y bien aprendido hacia nuestra paz interior aunque haya situaciones que nos muevan de nuestro centro.
Esta meditación nos recuerda la importancia de la auto-observación y de los actos de amor hacía con una misma y hacia los demás.
«Yo soy conciencia y mi conciencia se multiplicará en todos los demás».